En 1973, el Rey reaparecía en Hawai para dar un concierto histórico. Histórico por varias razones: reapareció con 10 kilos menos (porque si no no había cojones a meterse en los trajes) y reapareció dispuesto a petarlo, a dejar claro que seguía siendo el Rey. Además, este concierto fue retransmitido via satélite a todo el mundo, con lo que aquello suponía en esos años.
Repasó todos sus clásicos y se atrevió con versiones como Something de G.Harrisson. Por supuesto, salió victorioso y se despidió del público con una gran corona en la mano, como no podía ser de otra manera.
Si quereis comprobar como se le da intensidad a una canción, id directamente al minuto 3.20, que lo vais a flipar (y a ver si aprenden los U2 a montar un auténtico show)



